La Amatista posee grandes poderes sanadores y por su alta espiritualidad promueve la intuición, la visualización, potencia los dones psíquicos, ayuda en los viajes astrales y en las conexiones con los reinos etéricos, abriéndonos a otra realidad.
Las puntas naturales de Amatista pueden utilizarse dirigiendo la punta hacia el cuerpo para absorber energía y dirigiendo la punta fuera del cuerpo para liberarse de las malas energías, de la ansiedad o la ira. Alivia también los dolores de cabeza y ayuda a desvanecer las tensiones.
Es una buena aliada a la hora de meditar pues facilita el enfoque al no dispersarse tanto la mente. Por esta misma razón, es considerada un buen amuleto para los estudiantes, pues tranquiliza la hiperactividad mental. Relaja y calma los nervios, eliminando los temores y los miedos.
Ayuda en casos de insomnio o de pesadillas cuando se coloca debajo de la almohada.
Calma y serena o estimula y motiva, según sea más apropiado.
Por sus múltiples propiedades y su extraordinaria belleza, es una de las piedras imprescindibles en el mundo esotérico y espiritual.


